La nueva normativa de seguridad contra incendios en fábricas, que fue publicada recientemente, establece un nuevo método para gestionar los riesgos, lo que marca un antes y un después. Los sistemas de protección activa son uno de los cambios más importantes, además de las alteraciones en el ordenamiento de actividades o en las distancias seguras. Estos ahora tienen que cumplir con estándares mucho más estrictos en lo que se refiere a eficacia, mantenimiento e integración.
Este nuevo enfoque no solo requiere que las industrias modernicen sus equipos, sino también que reevalúen los procesos de emergencia, la planificación preventiva y los protocolos operativos.
¿Qué son los sistemas de protección activa contra incendios?
La protección activa, en contraste con la pasiva —que se enfoca en la compartimentación y resistencia de las construcciones—, abarca todos los sistemas que funcionan de manera directa y automática para identificar, controlar o extinguir un incendio.
Incluye, entre otras cosas:
- Sistemas automáticos de alarma y detección.
- Equipos de extinción automática (agua nebulizada, espuma, rociadores, agentes limpios).
- Sistemas de extinción manual (hidrantes externos, BIEs).
- Sistemas de regulación de humos y calor.
- Dispositivos de advertencia y señalización luminosa.
El reglamento nuevo incluye modificaciones importantes, tanto en las especificaciones técnicas de estos dispositivos como en la obligación de instalarlos en una gran cantidad de situaciones industriales.
Modificaciones normativas más importantes en los sistemas de protección activa
Incremento de la inversión inicial
La adaptación conlleva la modernización de sensores, sistemas automáticos y redes de tuberías, así como la creación de nuevas instalaciones o el ensanchamiento de las ya existentes. La inversión puede ser significativa en industrias complejas.
Modificaciones en los procedimientos operativos y en el diseño
Para que la accesibilidad sea más fácil, el peligro se reduzca y los sistemas automáticos puedan funcionar de manera eficaz, es necesario reconsiderar los flujos de trabajo.
Control documental más estricto
Se requiere que se registren con más frecuencia las pruebas, revisiones y certificaciones, además de seguir el rastro de todas las intervenciones efectuadas en los equipos.
Aumento de la seguridad y disminución del riesgo real
Las compañías que apliquen estas medidas, a pesar del esfuerzo que suponga la implementación, lograrán contar con instalaciones más seguras, una menor probabilidad de siniestros y condiciones de asegurabilidad superiores.
Buenas prácticas para adaptarse al nuevo reglamento
Te detallamos algunas buenas prácticas para que te adaptes más fácilmente al nuevo reglamento:
Los estándares de seguridad industrial pueden ser adaptados con los nuevos requisitos de protección activa que el reglamento de seguridad contra incendios ha establecido; no obstante, esto asimismo representa un desafío. Las compañías que logren adaptarse eficazmente no solo acatarán la normativa, sino que también incrementarán su capacidad de recuperación, reducirán los riesgos en sus operaciones y transmitirán una imagen de responsabilidad y compromiso.
Para más información técnica y lineamientos oficiales acerca del reglamento nuevo, consulta:BOE – Real Decreto 164/2025
Reglamento reciente de seguridad contra incendios para empresas industriales
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